Luis González: “No estamos privatizando, ni invadiendo ninguna competencia con la Ley de Farmacia”

Madrid, 7 de diciembre de 2018. Representa a un colectivo de casi 13.000 farmacéuticos que aspira a dotarse de un nuevo marco legal en la Comunidad de Madrid que pende ahora de un hilo. La polémica campaña lanzada por los enfermeros contra la atención farmacéutica domiciliaria y el mayor papel asistencial que quieren asumir los farmacéuticos bloquea de momento el proyecto de ley de Farmacia en la Asamblea. A pesar de todo, Luis González Díez confía en recabar el apoyo final de Ciudadanos para sacarlo adelante, porque se trata de una norma “necesaria para el sector y buena también para los ciudadanos”, afirma en esta entrevista. Para ello está dispuesto a revisar y aclarar el principal punto de conflicto entre ambas profesiones, si bien reclama también “altura de miras” a los políticos y “ceñirse al literal de la ley” para no sentar un mal
precedente en los cambios y reformas que exige el sistema de salud.

¿Se imaginaban llegar a este punto, con un proyecto de Ley que depende del apoyo de Ciudadanos?
Francamente, no. Durante muchos meses hemos trabajado para consensuar el texto de la ley, primero con la Consejería de Sanidad y luego hemos hablado con los cuatro partidos de la Asamblea de Madrid. Incluso asistí a una Comisión de Sanidad para hablar de farmacia y del anteproyecto de Ley. Fue después, una vez que el Consejo de Gobierno le dio luz verde, cuando se han planteado objeciones y abierto un periodo de enmiendas que espero no finalice con el bloqueo de la norma, porque es necesaria para el sector y traerá muchas ventajas también para los ciudadanos.

¿En qué punto se encuentran ahora las conversaciones con partidos de la Asamblea?
Como sabe, estamos ante la quinta ampliación del plazo para presentar parciales al proyecto de Ley, que finaliza el tres de diciembre. Estamos poniendo todo de nuestra parte para aclarar lo que haga falta e incluso para revisar aquellos puntos que han suscitado más polémica, todo en aras de conseguir un gran acuerdo político en torno a esta ley, que es técnica y que no debería ser objeto de confrontación política ni profesional. Desde aquí vuelvo a pedir a los partidos altura de miras para aprovechar esta oportunidad que la ley ofrece de mejorar la vida de los ciudadanos.

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