Certificados de calidad, beneficios intangibles que satisfacen al usuario

Madrid, 12 de febrero de 2018. Los certificados de calidad son un sólido aliado de las farmacias, la distribución, la industria y los hospitales. Les diferencia de su competencia y les embarca en un proceso de mejora continua a través de sistemas de gestión. No son obligatorios, pero ayudan a detectar fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora; optimizan recursos; incrementan la eficiencia y eficacia de los procesos, e incluso mejoran la comunicación interna y el trabajo en equipo. En España hay varias entidades que ayudan a las farmacias a reordenar sus procesos y ser más eficientes. Una de ellas es Aenor, que destaca la utilidad de la botica para certificar la calidad de sus procesos conforme a la norma internacional ISO 9001. También ofrece otras certificaciones que permiten a la oficina una mejora continua en ámbitos como el medio ambiente o la seguridad de la información.

Las farmacias madrileñas tienen disponible la certificación conforme al referencial Calyfa (Calidad y Farmacia) del COF de Madrid. “Se trata de un Sistema de Gestión de la Calidad similar al ISO 9001, pero adaptado a las necesidades de la de farmacia”, explica Pilar Riaza, gerente de Calidad y Actividades Técnico-Profesionales y jefa de Proyecto de CofmS31. A pesar de que se han llegado a certificar cien farmacias con Calyfa, el coste, la carga de trabajo, la falta de implicación de los titulares y el tiempo que lleva su correcta implantación, “ha provocado que algunas no mantengan esta certificación y que opten por otros sistemas, como son las buenas prácticas en oficina de farmacia”, añade. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las certificaciones tienen un plazo de validez de 3 años, y en ese tiempo la farmacia se compromete a pasar auditorías anuales de revisión “para comprobar que la norma se sigue cumpliendo”, explica Verano.

Farmacia Las Gemelas (Madrid) es una de las boticas madrileñas que tiene la certificación Calyfa desde 2005. “Nos permite hablar al equipo en el mismo idioma y tener el mismo nivel de exigencia en la ejecución de los procesos”, explica Rosalía Gozalo, su titular. Destaca que, además, el grado de satisfacción de los clientes es mayor tras la certificación.

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