Planificar bien la jubilación permite al farmacéutico anticiparse a “sorpresas desagradables”

– Antonio Cánovas del Castillo, presidente de Altair Consulting, puso sobre la mesa ideas de inversión para afrontar el futuro

Madrid, 15 de marzo de 2018. Ir un paso por delante permite anticiparse a los acontecimientos. Esta es la moraleja que los farmacéuticos asistentes a la ponencia ‘Anticípate: Planifica tu jubilación’, pudieron extraer de la intervención de Aline Baert, socia fundadora de Altair Finance, y del presidente de Altair Consulting, Antonio Cánovas del Castillo, en la conferencia que cerró el Programa Oficial de Infarma Madrid 2018. Durante su intervención, incidió en que el colectivo farmacéutico es un “ejemplo para ver las consecuencias y las diferencias de pasar de trabajar en activo, con buenos ingresos, a pasar a ser un jubilado, con pensiones muy reducidas, ya que la mayoría cotiza como autónomo por el mínimo exigible”.

A este respecto, Cánovas del Castillo subrayó que muchos farmacéuticos no planifican financiera y fiscalmente su jubilación, “ya que piensan que el fondo de pensiones que complementará su pensión será la venta de su farmacia (licencia y local)”. Sin embargo, advirtió que “la carga fiscal por la venta de la licencia y del local suele ser más elevada de lo que muchos piensan”. Igualmente, resaltó que muchos farmacéuticos que se jubilan se encuentran con “sorpresas desagradables”, como que el dinero ahorrado o el que reciben por la venta de la farmacia tiene casi nula remuneración. Por ello, aconsejó destinar a lo largo de la vida profesional parte de los ingresos a inversiones a largo plazo. Es decir, no ahorrar sino invertir.

Sobre este particular, Baert resaltó que el mayor problema en esta área es no haber planificado la sucesión. “Muchas veces nos preocupamos de constituir patrimonio pero no se piensa en cómo Ir un paso por delante permite anticiparse a los acontecimientos. Esta es la moraleja que los farmacéuticos asistentes a la ponencia ‘Anticípate: Planifica tu jubilación’, pudieron extraer de la intervención de Aline Baert, socia fundadora de Altair Finance, y del presidente de Altair Consulting, Antonio Cánovas del Castillo, en la conferencia que cerró el Programa Oficial de Infarma Madrid 2018. Durante su intervención, incidió en que el colectivo farmacéutico es un “ejemplo para ver las consecuencias y las diferencias de pasar de trabajar en activo, con buenos ingresos, a pasar a ser un jubilado, con pensiones muy reducidas, ya que la mayoría cotiza como autónomo por el mínimo exigible”.

Perfiles de inversión

En este sentido, destacó tres fases por las que deberían pasar estas inversiones. La primera sería adoptar un perfil de riesgo agresivo, desde el inicio de la actividad profesional hasta los 45 años, de cara a crear un patrimonio. A partir ese momento, pasar a un perfil de riesgo moderado para, cumplidos los 65 años, cuando el patrimonio financiero ya estuviese en su totalidad creado, adoptar un perfil de riesgo defensivo o conservador. “Es frecuente que una gran parte de los farmacéuticos presten mucha atención a la farmacia, pero poca a la planificación financiera y fiscal de su jubilación”, destacó.

Por otro lado, ofreció claves para invertir. Por ejemplo, se refirió a la renta variable (tradicionalmente con intereses del 8% a largo plazo por un 4% a corto); a los bonos (largo plazo un 4% por un 2% a corto); o a la renta fija (con rentabilidades cercanas al 0% en todas sus modalidades). Sobre este punto, alertó de un peligro: “Frecuentemente el inversor corre desesperado tras rentabilidades mayores, que solo dan inversiones más arriesgadas, y se aleja de su perfil de riesgo objetivo, asumiendo más riesgos del que debería”.

De igual forma, resaltó la carga fiscal del farmacéutico, que es muy alta. “Pocos farmacéuticos conocen todas las posibilidades fiscales que ofrece la inversión, para reducir la factura fiscal anualmente con Hacienda”, afirmó, al tiempo que ofreció un consejo: “La mejor alternativa serían los fondos de pensiones, pero solo compensan con rentas del trabajo brutas anuales superiores a 36.000 euros. Quien gane menos, es preferible que ahorre vía otros productos”.

Cánovas del Castillo concluyó refiriéndose a la posibilidad de invertir en inmuebles, aunque recordó que “las grandes revalorizaciones de los inmuebles que se produjeron hace algunos años no volverán a producirse”. Por ello, recomendó contar con ayuda de expertos “que asesoren al inversor en cumplir sus objetivos globales y a evitar errores. No buscar acertar, sino no equivocarse”, manifestó.

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