Pólizas de ciberseguro contra ataques tecnológicos a la farmacia

Pólizas de ciberseguro contra los ataques tecnológicos a la farmacia

Hoy en día ninguna empresa está libre de sufrir un ciberataque. Y las farmacias, como establecimientos sanitarios, tratan información sensible y personal de sus pacientes. Sufrir una brecha de seguridad y ser “ciberatacado” puede traer severas consecuencias, no solo para terceros, sino para la propia farmacia de cara a las administraciones y autoridades. Porque, como detalla Esteban Cembellín, especialista en gestión de riesgos y CEO de Recoletos Consultores, partner de Asegura Consultoría, aunque todos estamos expuestos, lo cierto es que las grandes empresas tienen unos recursos de los que no gozan las pequeñas. Pero hay que estar protegido porque “los efectos de un ciberataque no tienen límites y el riesgo es enorme si actúan con mala intención”. Por ello, durante la charla de #AuladeFormación remarcó la necesidad de estar al día y conocer la legislación vinculada a la protección de datos, así como contar con una buena póliza de ciberseguro.

Sobre los tipos de ciberataque, destaca dos. Los que denomina, ciberataques “indiscriminados”, en los que los ciberdelincuentes buscan debilidades, como, por ejemplo, un puerto abierto en el ordenador o una versión desactualizada de un software, entre otros. Y los ciberataques “dirigidos”, en los que nos atacan “por ser nosotros. No es algo aleatorio”.

Pólizas de ciberseguro contra los ataques tecnológicos a la farmacia

Por otro lado, Cembellín destaca que los ciberataques no son un hecho puntual. Están continuamente atacando, pero muchos de los que triunfan no tienen consecuencias en ese momento. Instalan alguna aplicación que no detectamos y que monitoriza nuestra actividad. Puedes abrir un correo, una página web o un pendrive sin la seguridad adecuada y tres meses después tu equipo puede verse afectado.

“La farmacia utiliza datos muy delicados, por lo que la ciberseguridad debe ser una prioridad. A mi juicio, deben tener actualizadas las aplicaciones y llevar a rajatabla realizar copias de seguridad, así como tener unas costumbres, y hábitos de trabajo con sentido común a la hora de usar las claves y contraseñas. Eso es suficiente siempre que se acompañe de una póliza de ciberseguro. ¿Por qué? Porque, con independencia de que se lleven a cabo las mejores prácticas de seguridad, ahora mismo es la única herramienta que te protege de lo que te pase. La adaptación al reglamento de protección de datos y la cobertura frente a las consecuencias, con la póliza adecuada van a estar cubiertas, incluso en caso de sufrir posibles sanciones, y desde Asegura Consultoría tienen una dilatada experiencia en ello”, aconseja Cembellín.

Si no pudiste conectarte a la charla, estás a tiempo si entras en nuestra sección #AuladeFormación.